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El Aborto - ¿Cuándo comienza la vida?

por Shana Lamb

"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué"(Jeremías 1.5).

¿Sabía usted que un embrión de dieciocho semanas, que mide unos quince centímetros de largo, puede chuparse el dedo? En esta etapa de desarrollo, el embrión es muy activo y lleno de energía. Estira los músculos, boxea con sus puños y patea. El bebé, antes de nacer, ya cuenta con un sistema orgánico completo. Por ejemplo, a los dos meses ya es sensible a todo dolor. ¿Podría alguien negar que este niño está vivo?

La vida comienza en la concepción. Este es un hecho de la ciencia biológica. Santiago escribió: "Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta" (Santiago 2.26). La antítesis de esto es verdad también. Donde hay unión del cuerpo y el espíritu hay vida (Génesis 35.18).

Juan el Bautista, cuando aún no había nacido, saltó en el vientre de su madre, cuando la futura madre de nuestro Salvador saludó a Elisabet (Lucas 1.41). La palabra "criatura" que se emplea en este pasaje, quiere decir literalmente "embrión" o "feto". El pequeño Juan estaba bien vivo. El profeta Zacarías dice que Dios "forma el espíritu del hombre dentro de él" (Zacarías 12.1).

La vida es formada cuando el espíritu del hombre es formado dentro de él. David escribió: "Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras" (Salmo 139.13,14).

La vida es un don de Dios. El es quien da vida y aliento a todas las cosas (Hechos 17.25). Siempre ha sido prohibido que el hombre dé muerte a su prójimo, porque éste está creado según la imagen de Dios (Génesis 9.6). Una vez que una vida preciosa comienza, nadie tiene el derecho de cortarla, y esa vida empieza antes que el bebé nazca.

Nosotros sabemos que el aborto puede dejar cicatrices emocionales en las mujeres. ¿Pero como reaccionaría el niño abortado si él pudiera hablar?

¡Mamá, por favor déjame vivir!

Hace tres meses, mamá y papá salieron a pasear. Era la primera vez que salían juntos en mucho tiempo. Mamá había estado muy, pero muy enojada con papá porque él se había estado viendo con otra mujer a espaldas de ella. Ella ya no quería salir ni tampoco hablar más con papá, pero él comenzó a decirle cosas dulces a mamá. El le dijo que lo sentía mucho y que necesitaba hablar con ella. Entonces, hace tres meses, mamá finalmente salió con papá. El le dijo lo mucho que él la amaba y que no podía continuar sin ella. Mamá comenzó a llorar, y después ella y papá perdieron el control. Desde esa noche mamá y papá han estado muy contentos. Bueno, contentos, eso es, hasta que se enteraron de mí.

Yo he estado tan feliz escondido en este pequeño, cómodo, pero muy oscuro cuarto. Puedo oír todo lo que mamá y papá dicen, pero ellos no pueden escucharme. Yo realmente les amo, pero no se los puedo decir porque no puedo ser escuchado.

Mamá es especialmente dulce y tiene bonita voz. A mí me gusta escucharla cantar; pero cuando ella canta yo caigo dormido. No sé mucho de papá. Me gusta escuchar su fuerte voz cuando él habla con mamá. Pero estas últimas tres semanas, mamá y papá han estado gritando.

Los gritos son por causa mía. No comprendo por qué los he enojado tanto. Mamá está verdaderamente molesta y mi cuarto ya no es tan cómodo.

Yo estaba esperando el día en que ellos me descubrieran, esperando que finalmente me hablarían. Pero ahora los he hecho infelices. Papá se enojó mucho con mamá. Ellos pelearon por dos semanas, y ahora él se ha ido. Mi papá nos dejó a mí y a mi mamá. Mamá ya no canta; ella solamente llora. Yo también lloro, pero no soy escuchado. Yo sé que podría hacerla feliz de nuevo, pero ella sólo me grita. Me dijo que le he arruinado su vida. Mamá me ha mantenido en secreto. Ella ni le ha dicho a mis abuelitos. Mamá nunca les dirá. Tu ves, mi amada mamá no me quiere.

Mañana yo debo morir. Mamá ha hablado con las personas que me matarán. Ellos le dijeron que todavía no soy real y que no sentiré dolor. Pero eso no es cierto.

Todos los días estoy cambiando. Yo ya tengo mis brazos y mis piernas crecidas; también tengo 10 dedos de las manos y 10 dedos de los pies. Pero nunca los podré usar.

Pienso que yo me parecería más a mi papá. Mi pelo sería rubio, y tendría sus mejillas pero tengo ojos grandes y cafés como los de mamá. Mis ojos cafés nunca verán los altos y verdes árboles o el cristalino cielo azul.

Nunca seré sostenido o acariciado como los otros bebés. Nunca podré jugar con los otros niños. Mi mamá me quitara la vida. Otros bebés son amados por sus padres, y sus nacimientos son esperados ansiosamente. Yo sé que alguien me hubiera amado.

Yo iba a ser un varón. Yo hubiera sido un buen hijo. Mi papá hubiera estado orgulloso de mí. Pude haber sido un jugador de fútbol o jugador de béisbol. Pude haber descubierto la cura del cáncer, o pude haber establecido la paz mundial. Sólo quiero la oportunidad para vivir. Quiero ser amado. Por favor, mami, no me quites la vida. Te amo, mamá; por favor ámame.

He esperado cada mañana, sabiendo que cambiaría aun más. Yo sé que cada mañana estaba más cerca al nacimiento y ver el mundo que me engendró. Pero ahora, el mundo que nunca he visto ayudará a matarme. Mañana mi mamá me quitará todas mis mañanas porque mañana yo debo morir.

La Voz Eterna, Abril 1989

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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