La adoración es hacer lo que Dios ha mandado
 
Las cinco palabras del Nuevo Testamento traducidas para "adoración" indican que la adoración es un acto y no una clase de sentimiento subjetivo.

Proskuneo significa "inclinarse hacia" y se usa para adorar a Dios (Mateo 4.10); a Cristo (Mateo 2.2); al hombre (Mateo 18.16); al dragón (por los hombres) (Apocalipsis 13.4); la imagen de la bestia (Apocalipsis 13.15); los demonios (Apocalipsis 9.20); o la adoración de ídolos (Hechos 7.43).

Sebomai significa reverenciar, enfatizando un sentimiento de temor; pero se usa para reverenciar a Dios (Mateo 15.9), y también para reverenciar a una diosa (Hechos 19.27).

Sebazomai semejante en significado a Sebomai, significa "honrar religiosamente" (Romanos 1.25).

Latreuo significa "servir" o rendir un "servicio religioso" (Filipenses 3.3; Hechos 7.42; 24.14 en algunas versiones).

Eusebo significa "actuar piadosamente hacia".

De esta manera, todas las palabras del Nuevo Testamento traducidas como "adoración" confirman la definición común del diccionario de "adoración" como un verbo transitivo y significa "ofrecer un acto de adoración hacia", "venerar" o "adorar". Siempre la adoración está asociada con hacer en lugar de sentir.

La noción que la adoración es una clase de "comunión con Dios" es falsa. La acción en la adoración, de acuerdo a las palabras del Nuevo Testamento citadas anteriormente, ya sea presentada a Dios o a los ídolos, es exactamente la misma; por lo tanto, puesto que es imposible la comunión con un ídolo mudo, las palabras no pueden indicar ninguna clase de comunión con Dios, excepto en el sentido más poético y romántico.

Contrario a estas verdades está la dañina idea que la "adoración es sólo una actitud de la mente". Crandell en la International Standard Bible Encyclopedia afirma que la "adoración no es una ofrenda física o material, sino una actitud mental". Esto no puede ser cierto.

Tales cosas como la asamblea pública de los cristianos, la Cena del Señor, el dar dinero para apoyar la fe, y aun orar y cantar, todo esto ordenado por el Nuevo Testamento son esenciales en la adoración cristiana. Estos son actos, no meras actitudes mentales. Por ejemplo, el dar es una responsabilidad imposible de eximir meramente por una actitud mental.

Una vez que se concibe la idea que la adoración no es algo que los hombres hacen sino meramente una actitud subjetiva, la consecuencia inevitable es que cualquier cosa que se haga no tiene conexión con la adoración. Crandell lo afirmó así: "Cualquier cosa que estimula el espíritu de adoración es legítimo". Esto justificaría cualquier innovación que alguna vez se haya soñado, o que se pueda soñar después. Obviamente tal idea es una filosofía falsa que debe ser evitada a toda costa.

- Burton Coffman

La Voz Eterna, Septiembre-Octubre 2000
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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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