LOS ANCIANOS: SUS RESPONSABILIDADES
 

Las responsabilidades de los ancianos son tan grandes que se requiere de los mejores hombres para realizarlas. Un grupo de ancianos que no es consciente de sus responsabilidades, ocasiona muchos problemas para la congregación. Si un hombre no sabe apreciar cuáles son sus deberes como anciano, no debe ocupar ese lugar. Las responsabilidades de los ancianos son indicadas claramente en las Escrituras del Nuevo Testamento. Ningún anciano debe mostrar ser ignorante con respecto a sus responsabilidades. Ninguna iglesia debe desconocer cuáles son los deberes de los ancianos. Aunque las responsabilidades son duras y variadas, pueden ser aplicadas según el Nuevo Testamento.

Pablo, al dirigirse a los ancianos de la iglesia en Efeso, como está escrito en Hechos 20.28, los instruye en cuanto a sus responsabilidades. La primera clase de deberes tiene referencia al anciano mismo, y la segunda clase tiene que ver conla congregación. "Mirad por vosotros" es la amonestación que pertenece a todo cristiano, y en una manera especial pertenece a los ancianos. Los ancianos deben velar porque sus propias vidas se conformen a la voluntad de Dios. Los ancianos deben examinar su conducta diariamente. Deben permitir que la luz de la verdad brille en sus corazones, y darse cuenta si no están haciendo algo que desagrada a Dios. Deben pasar mucho tiempo en oración, y deben rogar: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino perversidad, y guíame en el camino eterno" (Salmos 139.23,24). Los ancianos deben ser fieles al Señor. Y si es necesario, han de morir antes que faltar a la verdad.

Un anciano debe gobernar bien su casa y debe ser sano en cuanto a la doctrina. Los ancianos deben saber la verdad. Su fe debe ser tan firme que no debe existir sombra de duda en sus corazones. Han de responder por la congregación en la misma manera que el padre responde por su hogar, y deben protegerla con la misma devoción y valor con que protegen a sus hijos. En esta era, los ancianos deben proteger la grey contra las enseñanzas falsas.

Los ancianos deben ser ejemplos de la grey. Deben darse cuenta que son ejemplos de otros en cuanto a la fe, la pureza, el amor y en toda manera de vivir. Ellos son observados cuidadosamente por otros miembros, y deben poner ejemplos dignos de ser seguidos. Pedro dio instrucciones de que los ancianos no debieran tener "señorío sobre los que están a vuestro cuidado". Sino que fueran "ejemplos de la grey" (1 Pedro 5.3).

La segunda clase de deberes que pertenecen a los ancianos son sus responsabilidades en cuanto a la iglesia. Deben cuidar la grey. Tienen que velar por cada necesidad de la iglesia. Deben conocer a cada miembro de la congregación, y deben saber cuáles son las necesidades espirituales de cada uno de los miembros. Una de las responsabilidades de los ancianos es la de "apacentad la grey de Dios". Nada es de mayor importancia para el cuerpo que la comida que comemos, y nada es más importante que la comida espiritual que es dada a la iglesia, que es el cuerpo de Cristo.

Los ancianos deben conducir bien la iglesia del Señor. "Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente" (1 Pedro 5.2). "Los ancianos que gobiernen bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar" (1 Timoteo 5.17). Estas Escrituras demuestran que Dios ha investido la autoridad del gobierno de la iglesia sobre los ancianos. Los ancianos deben tener todo el ánimo necesario para disciplinar la iglesia. Debe haber un esfuerzo unido de parte de los ancianos para conducir los asuntos de la iglesia en tal manera que se pueda hacer el mayor bien posible, y esto puede hacerse solamente por hacer cumplir la voluntad de Dios. La iglesia no es una democracia en que todos los miembros tienen igual voto y voz en sus asuntos. La iglesia es dirigida cuando se hace la voluntad de Dios por la Cabeza de la iglesia, la cual es Cristo. El gobierna por medio de los ancianos.

Los ancianos no son tiranos. No deben ser crueles y sin corazón, siendo caciques de la grey de Dios. Tienen que ser sabios como padres que aman con corazón abierto al pueblo de Dios. Alguien tiene que dirigir la obra. Alguien tiene que ejercer la disciplina en la iglesia. Estas responsabilidades pertenecen a los ancianos. Cuando el Espíritu Santo enseña que los ancianos deben gobernar la iglesia, es el mismo Espíritu que enseña que la iglesia debe estar sujeta a los ancianos. Cuando Dios manda que alguien sea el maestro, también pone el mandamiento de que el neófito aprenda. El Espíritu Santo dice lo siguiente a la congregación: "Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe... Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso" (Hebreos 13.7 y 17).

Los ancianos deben gobernar, enseñar y ejercer la disciplina de la iglesia. Deben enseñar la palabra de Dios. Y deben alimentar la grey de Dios con el alimento apropiado. No solamente tienen que preservar intacta la palabra de Dios sino también deben hacer resistencia a las innovaciones. La congregación debe honrarlos como padres, obedecerles como pastores de Dios, no aceptar acusaciones contra ellos excepto por boca de dos o tres testigos, tomarlos como dignos de doble honor e imitar su fe.

- H. Leo Boles

La Voz Eterna, Agosto 1979  

Índice de Estudios

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

Copyright © 2002 La Voz Eterna

Reservados todos los derechos