EL AYUNO

 

 

La palabra "ayuno" quiere decir abstinencia de alimentos o agua por un período largo o corto. Siempre ha sido practicado entre todas las naciones en tiempos de calamidad y aflicción (Jonás 3.5). El pueblo hebreo también la practicaba regularmente en ciertos aspectos de la adoración. Sin embargo, antes de Moisés la Biblia no presente ningún ejemplo de ayuno. El ayuno de Moisés así como el de Elías y el de nuestro Divino Salvador podemos catalogarlo de extraordinario debido a su larga duración (Deuteronomio 9.9; 1 Reyes 19.8; Mateo 4.2).

Notamos que el único ayuno que exigía la ley era el del Día de la Expiación (Levítico 16.29,31; Jeremías 36.6). Sin embargo el pueblo de Dios recurría frecuentemente a esta práctica cuando tenía que humillarse ante Dios, que confesar sus pecados que aplacar su ira (Jueces 20.26; 1 Samuel 7.6; 2 Samuel 12.16; Nehemías 9.1; Jeremías 36.9). También se practicaban ayunos severos y se exigía que ayunaran hasta los niños de pecho, en tiempos de calamidad pública (Joel 2.16). En Daniel 10:2-3 vemos al profeta Daniel ayunando por espacio de tres semanas a causa de su aflicción.

Generalmente comenzaban la observancia de sus ayunos a la puesta del sol y se abstenían de toda comida hasta el día siguiente a la misma hora. Como dijimos antes e único ayuno anual y nacional era el del Gran Día de la Expiación (Hechos 27.8), aunque también observaban otros ayunos parciales en memoria de la destrucción de Jerusalén y otra conmemoraciones tristes (Jeremías 39.2; 52.12-14; Zacarías 7.3-5).

En los días del ministerio terrenal de nuestro Divino Salvador, los judíos observantes de la ley ayunaban dos veces a la semana, el segundo y el quinto día de la semana (Lucas 18.12; 2.37). Jesús mismo ayunó en el desierto durante el período de tentación, pero no aparece en el Nuevo Testamento ni por su propia práctica ni por sus mandatos que el Señor instituyera algún ayuno especial. Leemos en Lucas 5.34-35 que el Señor da a entender que sus discípulos debían ayunar después de su muerte. Leemos también que la vida de los apóstoles y los primeros cristianos eran de sufrimientos, de abnegación y de ayunos (2 Corintios 6.5; 11.27).

En ocasiones que exigían oración ferviente, la iglesia primitiva también ayunó (Hechos 13.2-3; 14.23). Nuestro Divino Salvador reconoció esa costumbre y sus discípulos la practicaban cuando lo exigía la ocasión (Mateo 6.16-18; Hechos 13.3).

Nosotros los cristianos debemos tener presente que la abstinencia o el ayuno completo no tienen virtud de por sí, sirviendo únicamente como auxiliares para lograr vivir una vida más santa (Isaías 58.4-7). Tampoco debemos olvidar los cristianos que es señal de gran apostasía mandar a otros abstenerse de las viandas, como lo ordenan algunas sectas religiosas, sobre todo el romanismo (1 Timoteo 4.3).

Recordemos esto siempre: El Señor validó el ayuno, pero no lo ordenó (Marcos 2.18-22).

- Conrado Urrutia

Contacto Bíblico

"E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas,no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo" (Jonás 3.7-10).

"Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo; Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron" (Hechos 13.2-3).

"Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído" (Hechos 14.23). 

 

Índice de Estudios

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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