LIDERAZGO EN LAS IGLESIAS CARENTES DE OBISPOS
 

¿Están en armonía con el plan de Dios las iglesias que han estado en existencia por años sin ancianos? ¿A qué obligaciones y responsabilidades deben enfrentarse las congregaciones que no tienen obispos? ¿Y qué problemas diferentes deben ser enfrentados por ellas?

Puesto que Dios nos ha dado el patrón divino de un ancianato (obispado) en cada congregación (Hechos 14.23; 20.17; Tito 1.5), sabemos que todas y cada una de las congregaciones en el mundo deberían tener ancianos, como líderes. No obstante, hay muchas iglesias, sobre todo congregaciones pequeñas, las cuales no tienen varones dispuestos o capacitados para aceptar esta gran responsabilidad. En estos casos, los varones deben ser motivados y entrenados para ser obispos. Entretanto, la obra del Señor debe seguir adelante.

La iglesia debe evangelizar a otros (Mateo 28.19), educar y edificar a sus propios miembros (Mateo 28.20), y hacer buenas obras (Mateo 25.34-40). Debemos adorar a Dios en espíritu y en verdad (Juan 4.23-24). Todas las cosas en la iglesia deben ser hechas decentemente y en orden (1 Corintios 14.40). Cada uno de los cristianos tiene la responsabilidad dada por Dios para estas cosas. La escasez de hombres capacitados para ser obispos no nos justificarán en cualquiera de estas áreas. Sin embargo, muy poco se llevará a cabo sin un tipo de organización y un género de buen liderazgo.

Cada congregación tiene líderes, ya sean o no ancianos, ya sean o no designados, ya sean o no buenos y efectivos, o malos e inefectivos y que busquen su propio bien. Algunos hombres, ya sea para buenos o malos motivos, son líderes naturales.

Cada congregación necesita organizar sus trabajadores y su trabajo para que sean tan efectivos y eficientes como sea posible. Los líderes necesitan ver las cosas que hay que hacer y fijar sus metas. Ellos también necesitan evaluar las capacidades de los compañeros cristianos, al hacer ciertas tareas y motivarlos a que desempeñen esas labores para llegar a esas metas.

El origen de toda autoridad religiosa es la Palabra del Señor. Pero en cuestiones no de fe o doctrina, sino de aptitud y la autoridad de operar o designar, descansa en toda la iglesia, como un cuerpo que es (Hechos 6.1-6; 11.22; 15.1-3; 15.22-25; 2 Corintios 8.19). Una decisión de la iglesia para elegir líderes o comités o delegar responsabilidades para que la obra del Señor sea llevada adelante es algo bíblico. Puede hacerse hasta que se llegue el tiempo en que se elijan ancianos.

Sin embargo, una iglesia que hace esto, pero que no hace el intento de motivar y capacitar hombres para el obispado, no puede ser considerada inocente. El intento del Señor es que haya obispos en cada iglesia. También, puesto que como el poder para encomendar descansa en el cuerpo de la iglesia, la autoridad que ha sido delegada puede revocarse en cualquier tiempo.

Los ejemplos en áreas de responsabilidad deben incluir: adoración, evangelismo, educación, finanzas, confraternidad, benevolencia, misiones, etc. Aparte de llenar las responsabilidades de la iglesia en esas áreas, dos beneficios más se habrán ganado: (1) involucrar más personas en el trabajo de la iglesia y por lo tanto, su crecimiento espiritual; y (2) suministrar valiosa experiencia para futuros obispos.

La efectividad del liderazgo interino dependerá de varios factores: (1) De lo bien capacitados que estén. Hay varias razones prácticas detrás de todos los requisitos de Dios para obispos. Estar deficiente en una sola cualidad querría decir deficiente en cualquier tipo de líder en la iglesia.

Otro factor es: (2) Cómo intentan ellos guiar. Pedro dijo que los ancianos no deben enseñorearse, sino ser ejemplos. Jesús dijo que el último serían el primero y el primero último, y que aquéllos con autoridad, deberían ser ministros y sirvientes.

Reconociendo un liderazgo interino, otro factor es: (3) ¿Qué tan bien los apoye la congregación? Muchos se quedarán sentados y esperarán que alguien haga su trabajo. Algunos pueden egoístamente destruir con su crítica lo bueno que los líderes intenten hacer. También hay cristianos que practicarán política para salirse con la suya. Dios no hace acepción de personas, ni nosotros podemos hacerlo.

Otra cosa que debe considerarse es: (4) ¿Qué tan bien definidas están las responsabilidades? Muchas veces cuando un problema aparece o una oportunidad para una buena obra es pasada por alto, o algún asunto importante es abandonado, es simplemente porque nadie lo reconoció como de su responsabilidad. Una final consideración es: (5) La seriedad con que los líderes toman sus responsabilidades. Algunos líderes simplemente se "sentarán" en sus posiciones y no harán nada hasta que alguien les dé un ligero empujón.

Cualquiera en la posición de líder comprende que hay tres intereses los cuales le conciernen:

(1) Sus propios intereses egoístas.

(2) Los intereses de aquellos que buscan privilegios y favores para ellos mismos.

(3) El mejor interés para la iglesia entera.

Número tres debe estar siempre en primer lugar. Uno y dos pueden destruir la iglesia.

Muchas de las congregaciones pequeñas no están creciendo; muchas iglesias están actualmente perdiendo los miembros. La falta de liderazgo y apoyo para el mismo son dos de las razones para esto. Preocupémonos para que tengamos el mejor liderazgo posible en nuestra congregación y que lo apoyemos en todo sentido.

 

- C. L. Smith

La Voz Eterna, Septiembre 1980

(Tratado Núm. 0156)

 
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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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