CRISTIANOS GRADUADOS

 

Recuerdo muy bien cuando me gradué de la preparatoria. A lo largo de doce años de escolaridad había acumulado mucha información pero en realidad no sabía qué hacer con ella. No sabía como el saber la historia de Estados Unidos, saber escribir y poseer conocimiento ele-mental sobre ciencia y matemáticas me ayudarían a salir adelante en la vida. Esto no fue problema por mucho tiempo pues al salir de la preparatoria ingrese casi de inmediato a la universidad a seguir aprendiendo.

En la universidad seguí acumulando más conocimiento y aunque esta vez llevaba un rumbo, pues me estaba preparando para hacer una carrera fundada en mi conocimiento, aun no sabía cómo sería la vida a nivel profesional. Me di cuenta después de graduarme de la universidad que lo que había aprendido nunca dejo de ser conocimiento fundamental pues en realidad no había profundizado en nada. Necesitaba aplicar el conocimiento para poder sacar provecho de él.

En la vida espiritual nos dedicamos a adquirir conocimiento a través de la lectura de la palabra de Dios pues tomamos muy en serio las palabras cuando dice "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí" (Juan 5.39). Nos aseguramos de no dejar de congregarnos como algunos tienen por costumbre (Hebreos 10.25), pues no nos queremos perder de la adoración a Dios ni de la instrucción de la palabra de Dios.

A lo largo de mi carrera profesional me he dado cuenta que todo lo que aprendí académicamente me sirvió sólo para comenzar el nivel profesional de mi vida. Reitero que solamente me sirvió para comenzar mi carrera porque cuando en realidad entendí lo que había aprendido fue en su aplicación en el campo laboral. Mientras es verdad que sin el conocimiento académico adquirido no hubiera tenido oportunidad de obtener ciertos puestos, la aplicación de este conocimiento es lo que me lleva al éxito como profesionista.

El escritor a los Hebreos dice "Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección" (Hebreos 6.1). El conocimiento es necesario pero después de que se adquiere se tiene que poner en uso de lo contrario no sirve de mucho. En nuestra vida cristiana debemos de ir adelante hacia la perfección poniendo en práctica lo que hemos aprendido. Es posible ser un erudito en todos los temas bíblicos y la la vez un total novato en la vida cristiana.

En el campo laboral es muy común ver a personas que poseen un curriculum impresionante pero a la hora de hacer el trabajo se quedan muy cortos. La razón de ello es que no han puesto en uso lo que saben y no han podido avanzar al nivel que se requiere para llevar un puesto importante.

Dentro del cuerpo de Cristo existimos muchos hermanos con decenas de años en el cristianismo y sabemos todo sobre el amor, la compasión, la misericordia y la humildad pero no lo aplicamos en nuestras vidas. Ese no es el camino a la perfección. Cristo dijo, "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (Juan 14.6), y conocemos todo acerca de este camino pero nos rehusamos a caminar por él.

En la práctica de todo lo que sabemos conoceremos la verdad y siendo liberados veremos cuan grandes cosas Dios ha hecho con nosotros y lo publicaremos por todas partes (Lucas 8.39; Juan 8.32). Vamos a graduarnos pues todo está listo para que pasemos al nivel al que pertenecemos.

- Roberto González

La Voz Eterna, Julio-Agosto 2012

 

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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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