La cruz transformada

 

 

"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" (Rom. 12.2).

No hay cosa más sorprendente en toda la palabra de Dios que la amonestación que hace el apóstol de que seamos transformados. Eso quiere decir que seamos "cambiados" o "hechos de nuevo". ¿Pero, acaso puede el simple hombre mortal llegar a tal transformación?

 ¡Por supuesto que sí! Demos una mirada a la transformación que la palabra de Dios le ha dado a un instrumento tan rudo, vergonzoso y despreciado que servía para la tortura y la muerte en la antigüedad, la cruz.

¡Pensemos de lo que era antes! Es casi imposible para el hombre moderno, tan alejado del pasado, entender del peso tan horrible de culpa y repugnancia que acompañaba a una cruz. Pablo nos recuerda que es "maldito todo el que es colgado en un madero" (Gál. 3.13; Deut. 21.23). La cruz representa todo lo denigrante, humillante, vergonzoso y digno de muerte. Representaba toda clase de crímenes, traiciones, corrupciones y delitos brutales que había que castigar. 

¡Pero miremos cómo es la cruz ahora! La muerte de nuestro Señor en la cruz ha proyectado un resplandor aun sobre un instrumento de terrible tortura, envolviéndolo con un rayo de luz celestial y salvación, haciéndolo radiar en la conciencia de la humanidad por casi dos mil años.

De manera que cuando los hombres de hoy piensan algo acerca de la cruz, meditan sobre todo lo que es sagrado en el canto y la historia de dos milenios, y de todo lo que es manufacturado en oro, ornamentado con piedras preciosas y llevado sobre los corazones de lo que es puro, lo bueno y lo hermoso. La cruz se levanta en los lugares de más honor de las grandes catedrales de la humanidad, como un símbolo precioso de amor y misericordia, verdad y vida eterna.

Se eleva hacia el cielo sobre cientos de miles de casas de oración en todo el mundo. Se le encuentra en las cimas de las más altas montañas, "desafiando el tiempo y el espacio".

Se le pinta en cuadros famosos, es tejida en costosos tapetes, fundida en cristales, grabada en metales preciosos y moldeada para joyas de mucho valor. Es el tema dominante de la literatura y la música de nuestras culturas. 

Con todo - todo esto no es nada comparado con esa gloriosa transformación que toma lugar cuando uno cree de todo corazón y obedece la verdad. 

- Burton Coffman

La Voz Eterna, Febrero 1988

 

Índice de Estudios
(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

Copyright © 2013 La Voz Eterna