EL DÍA DE REPOSO CRISTIANO: Col. 2.16

Colosenses 2.16 y la Cuestión del Sábado

"Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo"

Un estudio de las "explicaciones" que los sabatistas dan de Colosenses 2.16 muestra que no llegan a un acuerdo en cuanto a lo que Pablo trata de enseñar en este pasaje, aunque creen que el apóstol no puede estar aquí en contra del sábado semanal. El desacuerdo se encuentra mayormente en el significado de los "días de fiesta, luna nueva o días de reposo". Cierto grupo de los que guardan el sábado se ha dado cuenta que incluir el sábado semanal dentro del trío paulino (del texto citado) puede ser fatal para el sabatismo. Pueden ver que cualquier cosa que se nombra aquí es inferior como "sombra" en comparación con "el cuerpo" (de Cristo), que es superior. Por lo tanto los sabatistas insisten que Pablo se está refiriendo aquí solamente a los sábados anuales y la luna nueva. Según ellos, estos festivales pueden ser eliminados, no así el sábado semanal.

Esta es la posición que con toda sinceridad mantiene F. M. Walker (God's Watchman and the Hope of Israel). El no ve ninguna dificultad con el hecho que Pablo haya dicho que nadie debe juzgar a la iglesia en relación a los "días de fiesta, luna nueva o días de reposo", lo cual excluye el día de reposo semanal. Sus colegas sabatistas (Iglesia de Dios del Séptima Día, Bible Advocate, Mayo 1982, pág. 13) encuentran imposible que Pablo haya querido decir otra cosa que esto. "Cuando Pablo menciona el término 'fiesta', ya incluye los sábados ceremoniales anuales. Así que si se pone la palabra 'sábado' para referirse a los festivales anuales es entonces una vana repetición (ibid, pág. 13). Walker alega que el "trío" tiene que ver sólo con el sistema de sacrificios en Col. 2.16. Pero la Iglesia de Dios Mundial ha sostenido enfáticamente que Pablo trata de los sacrificios y no de los días en sí. Walker es capaz de citar pasajes del Antiguo Testamento, en los cuales los sacrificios están relacionados con el trío de festivales. Con todo, él no sostiene que el "trío" sea una designación para todas las celebraciones santas, anuales, mensuales, semanales, ya sea que los sacrificios se incluyan o no.

"Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades" (Oseas 2.11).

La nueva luna está relacionada con el sábado semanal:

"El dijo: ¿Para qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo..." (2 Reyes 4.23).

Ambos, la escuela de pensamiento presentada por la Iglesia de Dios (Adventista) y Samuele Bacchiocchi sostienen que el "trío" de observancias nombradas por Pablo es común de todos los festivales (2 Crónicas 2.4; 31.3; Nehemías 10.33; 2 Reyes 4.23; 1 Crónicas 23.31; Ezequiel 45.17; 46.1; Oseas 2.11; Amós 8.5).

Admitir que los "días de fiesta, luna nueva o días de reposo" incluyen los tres tipos de observancias ha creado un nuevo problema para los que guardan el sábado. Los intentos de resolver la dificultad están lejos de ser satisfactorios, ya que implican alterar las leyes aceptadas del lenguaje. Pablo sencillamente está diciendo que los "días de fiesta, luna nueva o días de reposo" son sombra; pero la realidad es el "cuerpo" de Cristo, por contraste. El mismo contraste entre "sombra" y "cuerpo" se ilustra en el libro de Hebreos:

"Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros" (el lenguaje es casi idéntico al de Col. 2.17) ...en contraste con "la ofrenda del cuerpo de Jesucristo" (Hebreos 10.1,10). De igual manera, en Hebreos 8.5, el sistema mosaico se compara a la "sombra". En ninguno de ambos casos podría alguno alegar que la "sombra" continua teniendo validez, puesto que Cristo ya vino.

Una pregunta fundamental es: ¿A qué cosas se refiere Pablo con la palabra "sombra"? La respuesta es directa: los "días de fiesta, luna nueva o días de reposo". Estos son lo que constituyen la "sombra" (v.17). Pero la "nueva" interpretación del pasaje trata de desconectar el pronombre relativo "todo lo cual" de su antecedente "días de fiesta, luna nueva o días de reposo". Esta exégesis intenta ignorar los pasajes paralelos de Hebreos 10.1 y 8.5. Pablo se estaba refiriendo directamente a los "días de fiesta, luna nueva o días de reposo" (al igual que los sacrificios del Antiguo Testamento) como sombra, en contraste con el sacrificio actual de Jesucristo. 

Otro intento más reciente que alega que Pablo se está refiriendo a las antiguas prácticas ascéticas y no a los festivales judíos viene de Samuele Bacchiocchi. Se toma su tiempo para mostrar que Pablo ve negativamente, no el sábado sino las prácticas añadidas a éste. Cita al obispo alemán Edward Lohse para sostener su punto de vista. Sin embargo, cuando se le envió al obispo una copia de los argumentos de Bacchiocchi, Lohse hizo la aclaración que Bacchiocchi lo había mal interpretado. El obispo en ningún momento había sugerido que Pablo no veía los festivales negativamente. ¡El pronombre relativo apunta a los festivales exclusivamente!

El mismo Bacchiocchi, un adventista del séptimo día, ha echado por los suelos los argumentos tradicionales de Ellen G. White y el Seventh-Day Adventist Commentary. Está de acuerdo con todos los comentaristas que Pablo tiene en mente al sábado semanal, al igual que las nuevas lunas y las fiestas anuales. Con Bacchiocchi está de acuerdo también la Iglesia de Dios del Séptimo Día (Bible Advocate, Mayo 1982, pág. 12,13). Habiendo definido la palabra "sombra" como "un esquema, silueta, tipo", la revista hace la pregunta: "¿Qué es lo que Pablo dice que constituye el esquema o silueta?" La respuesta que da es muy sencilla, "días de fiesta, luna nueva o días de reposo". El argumento que dice que se trata de prácticas ascéticas añadidas a los festivales es simplemente una evasión de la declaración de Pablo. Es otra forma del antiguo argumento sabatista que decía que Pablo estaba contra los sacrificios de los cuales discutían los colosenses. Este argumento fue finalmente abandonado cuando se supo que ningún gentil podía ofrecer sacrificios en Colosas.

Pero hay otras objeciones más serias a todas las explicaciones sabatistas que se han dado de Col. 2.16. Los guardadores del sábado se niegan a enfrentar las implicaciones que hay en la mención que Pablo hace de los "días de fiesta, luna nueva o días de reposo" como un grupo de festividades, nombradas sin ninguna distinción. Si se argumenta que Pablo estaba advirtiendo a los colosenses contra la perversión de los días y no los días mismos entonces habría que confrontar el hecho que los tres tipos de celebraciones eran de igual importancia para los gentiles cristianos. La mención de las tres formas de observancia debe, de acuerdo al argumento sabatista, significar que los colosenses ya estaban practicando estos tres tipos de celebraciones, y que Pablo se las había enseñado. Sólo así podrían los herejes haber impuesto algo adicional a esos días. ¡No podrían haber impuesto prácticas ascéticas a días que los colosenses no estaban observando! Por lo tanto los guardadores del sábado tienen que confrontar la posibilidad de que ellos estén en desobediencia por no observar los días de fiesta y las lunas nuevas. Hay quienes se han dado cuenta de la fuerza de este argumento y están tratando de observar las nuevas lunas y los días de fiesta.

Es posible que esto muestre que todo ese intento de preservar el sábado a la luz de Col. 2.16 está sumergido en dificultades. Es increíble que Pablo mencione la palabra sábado (día de reposo) sólo una vez en todas sus epístolas - y luego sólo para decir que es únicamente una "sombra". Sin embargo para los sabatistas el "sábado" es la cuestión principal para la obediencia. Los esfuerzos que hoy se hacen para "re-traducir" a Pablo son síntoma de hacer decir al apóstol lo que él no dijo... (NOTA: El autor presenta ciertos problemas de la semántica en inglés del pasaje bíblico en cuestión que no son fácilmente comprensibles en el idioma español.)

Existen hoy, entre los sabatistas, cuatro o cinco explicaciones contradictorias de Col. 2.16,17. Practican tres variantes de la observancia del sábado. Algunos guardan sólo el sábado semanal; otros guardan las nuevas lunas o los sábados anuales. La pregunta es: ¿Cómo van a ir predicar el mismo evangelio de Jesucristo (Hechos 8.12) si entre ellos existe este caos de divisiones? Otros sabatistas insisten ahora en que uno debe dirigirse a Dios sólo por un título especial en hebreo, y que el símbolo fonético "Dios" es pagano. ¿Puede todo esto ser fruto del Espíritu que conduce a la unidad? 

La problemática fundamental para los guardadores del sábado es la amenaza a la ley y la obediencia que ellos ven en el anti-sabatismo. A lo que ellos realmente se refieren es la amenaza contra el sábado. Pero la falla del sabatismo reside en igualar el término paulino "ley" con los Diez Mandamiento del Antiguo Testamento. Tal comparación es cuestionable como se puede ver fácilmente en Romanos 2.14:

"Porque cuando los gentiles que no tienen ley... éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos".

¿Incluye esta ley la observancia del sábado semanal, las lunas nuevas y los días de fiesta? Hay una ley espiritual detallada en el Sermón del Monte de Jesús, que no es sólo una repetición de los Diez Mandamientos. A pesar de eso el Señor asistía a las sinagogas el día sábado. La ley de la circuncisión continuó en vigencia durante todo el ministerio de Jesús, pero nadie se escandaliza de la interpretación espiritual que Pablo da al rito judío (Romanos 2.29).

- Anthony Buzzard

La Voz Eterna, Mayo-Junio 1994

 

Índice de Estudios
(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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