¿ESTABAN LOS GENTILES PERDIDOS ANTES DE CRISTO? 
  

La Biblia claramente dice: "el pecado es infracción de la ley" (1 Juan 3.4). Y el apóstol escribe: "Pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión" (Romanos 4.15). También las Escrituras afirman: "Pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno... Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3.9-10.23). Claramente, los gentiles no estaban bajo la ley que Dios había dado a los judíos. "Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán... Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos (Romanos 2.12-14). Pero sin ninguna ley, ellos no podrían haber sido pecadores. Pero lo fueron. De manera que ellos estaban bajo una ley, pero no la Ley de Moisés. Nosotros generalmente llamamos a la ley bajo la cual vivieron los gentiles "la ley patriarcal", lo cual significa la "ley de los padres".

La gente de Nínive eran gentiles, sin embargo todo el libro de Jonás narra su historia como pecadores que recibieron la gracia de Dios. Jonás, un profeta en Israel, fue enviado por Dios a reprender a la gente de Nínive (Jonás 1.1-4.11). La gente se arrepintió de sus pecados y fueron perdonados por Jehová. En Amós capítulos 1 y 2 varias naciones gentiles fueron condenadas por haber infringido a voluntad del cielo. Ellos no estaban bajo los Diez Mandamientos, ni estaban bajo el resto de la Ley de Moisés; ellos estaban bajo el sistema patriarcal. No ha habido ninguna persona responsable sobre la tierra que no tenga que responder ante Dios. Las Escrituras muestran claramente que la Ley de Moisés, incluyendo los Diez Mandamientos, fue dada a la nación de Israel (Exodo 20.1-3). Pero la ley patriarcal continuó para los gentiles hasta que el Señor murió en la cruz para quitar ambas leyes.

En la actualidad, el Nuevo Testamento es para todos los hombres. Jesús dijo: "El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero" (Juan 12.48). Las Escrituras establecen claramente que el Antiguo Testamento ha sido quitado para que el Nuevo Testamento sea establecido (Hebreos 8.6-13; 10.9-10). La Biblia habla de Cristo y su muerte por nosotros y luego añade: "por eso es mediador de un nuevo pacto" (Hebreos 9.15). Cuando nosotros comparezcamos ante "el tribunal de Cristo" (2 Corintios 5.10), no seremos juzgados por la Ley de Moisés, tampoco por la ley patriarcal. Nosotros seremos juzgados por nuestra respuesta al evangelio "en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio" (Romanos 2.16).

- Johnny Ramsey

La Voz Eterna, Marzo-Abril 2000  

Índice de Estudios
(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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