EL MAL DEL ALCOHOLISMO

  

El alcohol es un agente depresivo del sistema nervioso central que actúa como un anestésico general. Aparentemente estimula cuando se ingiere en pequeñas concentraciones porque se deprimen los centros nerviosos más especializados en el cerebro, dejando libre las privaciones; los controles se pierden y se alivian las tensiones y las angustias. En grandes concentraciones el alcohol continúa anestesiando el sistema nervioso hasta producir inconsciencia y la muerte al paralizar el centro respiratorio.

El alcoholismo es un mal que altera el estado de equilibrio en el ser humano, afectando la mente y el cuerpo. Se caracteriza por el uso prolongado y continuado de bebidas alcohólicas, hasta el extremo de que afecta al individuo en su funcionamiento social, económico y en su salud mental y física.

Aunque la Biblia indica que el vino es para alegrar el corazón del hombre (Salmo 104.15), hay más textos en las escrituras que restringen el uso de bebidas embriagantes, que los que lo aprueban (Isaías 5.11-12; 28.7; Proverbios 20.1; 23.29-33; Romanos 13.13; 1 Corintios 6.10; Gálatas 5.21; Efesios 5.18).

El licor puede ser una destilación diabólica. A través de anuncios en la radio y televisión se nos ha hecho creer que un bien puede salir del mal. Sin embargo es necesario dar a conocer el poder destructor que tiene el alcohol.

Causó que Noé, un buen hombre, cayera en vergüenza (Génesis 9.18-27).

Nabal murió después de una borrachera en un banquete; habiendo perdido el respeto de su buena esposa (1 Samuel 25.33-38).

El rey Asuero, habiendo bebido vino por siete días quiso exhibir a la reina Vasti delante de los pueblos, lo cual causó la separación de la pareja real (Ester 1.5-22).

El rey Belsasar perdió su reino y hasta su vida mientras estaba bebiendo vino en los vasos del templo de Jerusalén (Daniel 5).

Amnón, hijo de David, fue asesinado mientras estaba bajo la influencia del alcohol, y no pudo defenderse (2 Samuel 13.28).

Ela, rey de Israel, fue muerto a traición por Zimri mientras estaba embriagado con vino (1 Reyes 16.9). Mientras bebía Ben-Adad con 32 reyes confederados, también borrachos, sacrificó a la poderosa armada siria en una batalla inútil contra Israel (1 Reyes 20.1-21).

En el Antiguo Testamento:

El hijo borracho traía vergüenza a los padres y era digno de muerte (Deuteronomio 21.20).

La bebida alcohólica produce dolor y hace hablar perversidades al hombre (Proverbios 23.31-33).

Las virtudes son vendidas por el precio del alcohol (Joel 3.3).

El alcohol hace que uno olvide a Dios y a otros (Amós 6.6).

El vino produce inseguridad y hace insensible al hombre (Proverbios 23.34-35).

La embriaguez conduce a la deshonra y la vergüenza (Habacuc 2.15-16).

El vino es causa de deshonra en la familia. El vino es causa de la desgracia de los individuos. El vino es causa de enfermedades, que hasta se transmiten. El vino causa que la gente robe, mienta, engañe, asesine, viole, fornique, y pierda el alma. "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu" (Efesios 5.18).

"Absteneos de toda especie de mal" (1 Tesalonicenses 5.22)

(Tratado Núm. 0143)

 

Índice de Estudios

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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