LAS MUJERES: ¿PUEDEN ASUMIR FUNCIONES DE LIDERAZGO EN LA IGLESIA?
  

"La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión" (1 Timoteo 2.11-14).

Estos versículos son parte de la instrucción de Pablo para oponerse a los que enseñaban otras doctrinas y no la sana edificación (1 Timoteo 1.3,4). Era parte de la enseñanza dada a Timoteo concerniente a la manera en que él había de conducirse en la iglesia (1 Timoteo 3.15).

El capítulo 2 tiene que ver con la adoración pública. Tiene que ver con la oración y otros actos, los cuales son declarados en forma plural. Esto se refería a algo más que la adoración privada, y por lo tanto aludía a las reuniones de la iglesia.

Los varones han de dirigir las oraciones. La palabra griega en el versículo 8 es andras, que aplica más al varón que a la mujer. Si Pablo no se estaba refiriendo a la adoración pública, el texto entonces instruiría que sólo los varones pueden orar en todas partes, y las mujeres no. Además, en capítulo 2.8 él dice: "en todo lugar". Si esto no es la adoración pública, ¿dónde podría orar la mujer?

La instrucción que la mujer debe aprender en silencio (versículo 11) aplica a la adoración pública. Si no fuera así, la mujer no podría preguntar a su esposo algo sobre religión en casa sin violar esta disposición.

Aunque son más paráfrasis que traducción, las dos siguientes versiones del versículo 8 son significativas: "Quiero que los hombres ofrezcan oraciones en cualquier reunión de la iglesia". "Es mi deseo, por lo tanto, que en todas partes sean ofrecidas oraciones por los hombres de la congregación".

Pablo indica que las mujeres deben aprender en silencio con toda sumisión (versículo 11). La palabra traducida "silencio" se refiere a una condición quieta en general, un sentido inclusivo de quietud (Thayer´s Lexicón, pág. 281). La traducción de La Biblia al Día dice: "La mujer debe escuchar y aprender en silencio y humildad". La versión Dios Habla Hoy traduce: "La mujer debe escuchar la instrucción en silencio, con toda sumisión".

Pablo no permitía a una mujer que enseñara o usurpara la autoridad

Pablo no permitía a una mujer que enseñara o usurpara la autoridad sobre el hombre en el programa de la iglesia (1 Timoteo 2.12). La palabra "permito" viene del griego que quiere decir permitir, conceder. "Yo no permito que la mujer..." dice la versión La Biblia de las Américas. "No permito que las mujeres enseñen a los hombres ni que ejerzan sobre ellos dominio" expresa la versión de La Biblia al Día. Esto, pues, indica que la mujer no puede enseñar cuando hay varones presentes, ni ejercer dominio sobre ellos en la asamblea.

El hombre no puede hacer lo que quiera con la autoridad de Dios

El hombre no puede hacer lo que quiera con la autoridad de Dios. La expresión "ejercer dominio" en el versículo 12 ha sido interpretada por algunos para indicar que si la mujer toma la responsabilidad de enseñar por voluntad de los varones, no a la fuerza, entonces no hay violación del pasaje.

Sin embargo esta interpretación no es correcta en cuanto a la expresión "ejercer dominio" como aparece en el pasaje bíblico. A lo que realmente se refiere tal acción es apropiarse de algo en una forma incorrecta, asumir la autoridad ilegalmente, según los diccionarios.

La palabra griega quiere decir tener autoridad, ejercer autoridad. Lo que es prohibido es la posesión y el ejercicio de autoridad sobre el hombre en enseñar una clase, predicar, o la dirección de los asuntos de la iglesia. No hay tal cosa como esa en la ley de Cristo para la mujer de enseñar al hombre y/u obtener, poseer, o ejercer autoridad sobre el hombre como una usurpación. Si los varones quieren darle a ella esta autoridad, ellos no tienen el derecho de hacerlo. Dios es quien tiene la autoridad, y su Palabra dice que la enseñanza pública y el ejercicio de la autoridad es una función sólo del varón.

Nadie puede otorgar la autoridad de Dios

Nadie puede otorgar la autoridad de Dios en esta manera, porque el hombre no tiene el derecho de cambiar la ley de Dios. Las palabras de Pablo son claras. Quieren decir que no es correcto que una mujer enseñe la Biblia cuando haya varones presentes, predicar en una asamblea donde haya hombres presentes, dirigir himnos si hay varones presentes, dirigir la Cena del Señor, o ejercer cualquier función en la cual ella asuma autoridad sobre el hombre u hombres presentes.

¿Eran temporales estas restricciones?

¿Pertenecen a alguna cultura estas restricciones sobre la mujer? ¿Eran temporales? No, porque Dios y Pablo retornan hasta el jardín del Edén para recordarnos que la mujer fue creada en segundo lugar y que ella fue la primera que cayó en transgresión o rebelión contra Dios en el jardín. Así que él puso estas condiciones sobre la mujer como un recordatorio para todos los tiempos de que la desobediencia y rebelión contra Dios es algo terrible. De esta manera, el varón está sobre la mujer en el hogar y en el liderazgo de la iglesia hasta el fin del mundo.

Nosotros necesitamos examinar siempre nuestras prácticas pasadas, presentes y futuras a la luz de la palabra de Dios. No debemos inclinarnos ni a la derecha ni a la izquierda. No debemos quitar ni añadir. No debemos apostatar por complacer a los hombres o las mujeres.

En estos días de inquietud mi súplica es un estudio continuo de la voluntad de Dios y hacer un esfuerzo renovado de acudir al Cristo de Getsemaní y resolver de nuevo que nos someteremos al Padre así como el Señor Jesús se sometió hasta la cruz (Mateo 26.39).

- Willard Collins

"Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación" (1 Corintios 14.33-35).

"Pero quiero sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo" (1 Corintios 11.3).

"Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios" (1 Corintios 11.11,12).

"Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza" (1 Pedro 3.1-6).

"La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada" (Proverbios 31.30)

Índice de Estudios

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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