¿QUIÉN CRUCIFICÓ A CRISTO?

 

Hubo siete factores que contribuyeron a la crucifixión de Cristo. Primero, fue Dios quien dio a "su Hijo unigénito" (Juan 3.16). Isaías 53 afirma que Dios lo hirió por nuestras rebeliones y cargó sobre él el castigo de nuestra paz. Por lo tanto, en un sentido más amplio, fue el amor de Dios por el hombre lo que dio como resultado la crucifixión de Cristo.

Pero Cristo, de la misma manera, voluntariamente se ofreció a sí mismo sobre la cruz del Calvario. El dijo: "Nadie me la quita (mi vida) sino que yo de mí mismo la pongo" (Juan 10.18).

Por supuesto, también Satanás, de acuerdo a la antigua profecía (Génesis 3.15) hirió el calcañar de la simiente de la mujer. ¿Quién sino Satanás pudo haber inducido al soldado a herirse sus manos al hacer una corona de espinas para la Persona a quien el gobernador había declarado inocente?

De la misma manera, la nación de Israel crucificó a Cristo. Fue su corte religiosa la que lo condenó; y cuando parecía que Pilato lo dejaba libre, el Sanedrín instó a la gente a gritar: "Nosotros no tenemos rey, sino César, soltad a Barrabás y crucificad a Jesús". Ellos causaron la muerte de Jesucristo por medio de testigos falsos, soborno, intimidación política y una turba violenta.

Asimismo los romanos también estuvieron involucrados, igualmente culpables y sin ninguna excusa cualquiera. El procurador romano controlaba las legiones en la torre Antonia: y cuando Pilato anunció la inocencia de Jesús, era el tiempo cuando debió haber dejado libre a Jesús y ordenado la dispersión de la turba. Fue un decreto de muerte romana bajo el cual sufrió Jesús, y las banderas de batalla que ese día decoraron el Calvario fueron emblemas de las legiones romanas.

Pero en un sentido real, todos los hombres fueron culpables. Los pecados que lo crucificaron fueron los comunes y ordinarios, pequeños pecados tan familiares como los que salen en el periódico más reciente de hoy. La política oportunista, la intolerancia religiosa, la avaricia, los celos, los temores egoístas, etc. proveyeron la motivación para la crucifixión de Jesucristo. No fue traicionado por un millón de dólares, sino por "treinta piezas de plata", unos 15 dólares. Por lo tanto, en todo sentido, todos los hombres estaban allí cuando crucificaron al Señor.

De esta manera los siete factores que contribuyeron a la crucifixión de Jesucristo fueron: Dios, Cristo, Satanás, los judíos, los gentiles, todos los hombres y cada uno de los hombres. Así lo dice la palabra de Dios.

- Burton Coffman

La Voz Eterna, Marzo-Abril 1999

(vía "Firm Foundation", 21 de febrero 1984)

  

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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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