¿Quienes deben cuidar al joven cristiano?

  

Los jóvenes han de cuidarse a sí mismos

Ellos tienen las facultades de hacer juicios y razonar correctamente. "Ten cuidado de ti mismo..." (1 Timoteo 4.16). Todo joven es capaz de cuidarse a sí mismo si se propone como meta guardar su cuerpo y alma en santidad. Considero que la drogadicción, la rebeldía contra los padres, y las relaciones sexuales ilícitas, son tres pecados que con mayor frecuencia obstaculizan la santidad del cristiano.

Parece que las relaciones sexuales ilícitas constituyen la mayor dificultad a vencer por parte de los jóvenes. Por tanto, el apóstol Pablo aconseja a los jóvenes tratar "a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza" (1 Timoteo 5.2). Las jóvenes asimismo, deben tener un comportamiento tal, que los jóvenes las puedan tratar con pureza, con honra y santidad. Ni el cuerpo de él ni el de ella son para ser usados a como se les antoje, sino que pertenecen a Aquel que los compró a precio de sangre (1 Corintios 6.19,20).

El enamorarse puede ser comparable a una enfermedad natural que no hace distinción de sexo, cultura, nivel social y económico. Tanto ellas como ellos sueñan con el amor. El enamorarse puede llevarlos a la felicidad deseada o al fracaso. Todo dependerá de la madurez espiritual que muestren como producto de la educación cristiana que tengan, del cuidado que de sí mismos tengan (Cantares 1.6; 8.6,7).

Sus padres han de cuidarlos

Los padres son los primeros maestros de los hijos (Salmos 78.5-7). Muchos padres consideran que los responsables de la educación de sus hijos son los maestros de las distintas escuelas seculares, abandonando así su principal responsabilidad para con sus hijos. Los padres son los más indicados para educar a sus hijos porque son los que, por permanecer más tiempo con ellos, saben sus necesidades, sus debilidades, y la mejor manera de ayudarles.

Son los padres los que sufren la vergüenza de los hechos de sus hijos (Proverbios 17:21; 19.26). Los hijos son la herencia de Dios (Salmos 127.3-5). Esta herencia debe ser muy bien cuidada, encausando a los hijos en el camino de Dios, a fin de sentir satisfacción de haber engendrado hijos para la gloria eterna, no para perdición.

La iglesia deberá cuidar a sus jóvenes

Es en la etapa de la adolescencia, de la juventud cuando se necesita un ambiente propicio para un desarrollo armónico de todas las facultades intelectuales, morales, espirituales, físicas y emocionales. Este ambiente puede, y debe, ser provisto por la iglesia.

Las iglesias no deben caer en el error de convertirse en espías de los jóvenes. El propósito no debe ser el de sólo mirar sus errores para luego reprochárselos. Es necesario ser atalayas de ellos; pero también se les debe brindar el apoyo necesario para un adecuado desarrollo de sus personalidades y preservarles de caer en las trampas del diablo.

Realmente hay en la inquietud juvenil un incomparable tesoro que parece estar escondido. Es necesario descubrir el inagotable valor de nuestra juventud y ponerla al servicio del Dios de la gloria.

- Pedro A. Morales

La Voz Eterna, Octubre 1987

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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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