RECIEN NACIDOS QUE MUEREN  
  

Algunas cosas que impiden el desarrollo de nuevos cristianos

Muchos cristianos nacen diariamente en todo el mundo. Y también la mayor parte de ellos mueren apenas recién nacidos. Las causas de estas muertes prematuras debe preocuparnos a los cristianos maduros. Ese es el propósito de este corto artículo. Entre las varias causas de la muerte espiritual de nuestros hermanos pequeños están las siguientes:

EL MUNDO Y SUS ATRACCIONES
No olvidemos que Satanás trató de destruir a Jesús cuando el Señor era aún un niñito (Mateo 2.13). De esa misma manera actúa también ahora con nuestros hermanitos recién nacidos (1 Pedro 5.8). Satanás es astuto y bien comprende que le es más fácil destruir a un niño desvalido que a un adulto que ya sabe defenderse. La manera como atacará al hermano tierno será haciendo lo posible por abrir en él los viejos apetitos pecaminosos. ¿Qué mejor que usar a los viejos compañeros y "amigos" de antes para hacer volver al nuevo cristiano a los perdidos caminos de aquel mundo de pecado que ya había abandonado? Satanás es astuto.
LA INDIFERENCIA DE SUS HERMANOS
Generalmente, en nuestras congregaciones se descuida a los nuevos cristianos. Se peca de negligencia de parte de la iglesia. No se les pone la atención debida. Se les deja indefensos y sin cuidado. Se les suelta de la mano casi al mismo momento de nacer. Naturalmente, el cristiano tierno y desvalido se va abandonado y sucumbe fácilmente. En la Biblia tenemos un buen ejemplo que debiéramos imitar; el el de Bernabé (Hechos 9.26-28). Bernabé nunca olvidó a Pablo cuando éste era recién nacido aún, y luego lo invitó a trabajar con él en la obra. Esto seguramente estimuló mucho al apóstol Pablo y le fue de grande ayuda en su ministerio y vida cristiana (Hechos 11.24-26). Lo mismo debiéramos hacer todos los cristianos ya maduros con nuestros hermanos tiernos o recién nacidos.
EL MAL EJEMPLO DE LOS HERMANOS MAYORES
Esta es una de las cosas más tristes que impiden el desarrollo de los nuevos cristianos. Pensemos: si los miembros antiguos no son fieles, no asisten a los cultos, no oran, no alaban a Dios, no ofrendan, no aspiran privilegios, no desempeñan ningún trabajo en la iglesia, rehuyen responsabilidades y no ganan nuevas almas para Cristo, ¿cómo serán los nuevos cristianos? Pensemos, hermanos, lo que significa para nuestros hermanos recién nacidos nuestro mal ejemplo, y tratemos de darles sólo buenos ejemplos.
EL DEBER DE LOS CRISTIANOS MADUROS
Nuestro deber como cristianos maduros es el de ayudar a nuestros hermanos recién nacidos a desarrollarse. Debemos soportar sus debilidades con amor y guiarlos con mansedumbre (Romanos 15.1). Pablo y Bernabé, enviados por el Espíritu Santo (Hechos 13.4), predicaban y convertían a muchos nuevos hermanos, pero no los abandonaban a su suerte, sino luego volvían a confirmar en su fe a aquellos hermanos tiernos (Hechos 14.21-23). Buen ejemplo que todos debiéramos imitar. Es nuestro deber ayudar a nuestros hermanos tiernos, hasta que ellos puedan valerse por sus propios medios. El Espíritu Santo siempre no ayudará.

- Conrado Urrutia

La Voz Eterna, Septiembre 1984

"Los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos" (Romanos 15.1)

"También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos" (1 Tesalonicenses 5.14).  

Índice de Estudios

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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