La restauración antes de Campbell

 

 

La tarea sagrada de restaurar el sencillo y primitivo cristianismo es un proceso delicado, fácilmente corruptible por causa de personalidades, dogmas y modos de ser. El Movimiento de Restauración no es una placa de bronce puesta sobre una puerta de madera fina. Es más bien el Espíritu de Dios que opera a través de la simiente de la fe en los corazones sinceros que reconocen el señorío del Mesías resucitado. "Nosotros" no tenemos ningún derecho reservado sobre el principio de restauración; tampoco podemos monopolizarlo.

Las generaciones que anhelaron ser "cristianos solamente" precedieron a nuestros padres y pusieron el fundamento de lo que hemos heredado. En maneras diferentes ellos buscaron la restauración como nosotros la buscamos - por volver hacia lo que siempre ha estado en la mente de Dios. Ellos buscaron la dirección de la palabra de Dios. Buscaron el cristianismo no denominacional ya que rechazaban las divisiones, los credos, y los nombres. Andaban tras un movimiento doctrinal - no un movimiento místico.

Así como se ha buscado la pureza doctrinal, los verdaderos restauracionistas han buscado la pureza de la unidad según la Biblia - y no meramente una unión. Todos aquellos de cualquier época, que posean el espíritu de la restauración, son testigos de que la naturaleza universal y el carácter de este movimiento es la unidad - el genio del Nuevo Testamento que une a la gente ¡Une a la gente para con Dios y para con los semejantes! Sin embargo es en este punto en que la mayoría de la cristiandad está fallando; y así sucede también en los estrechos confines del mismo Movimiento de Restauración.

Desde 1965 han surgido más de 1,300 nuevos movimientos religiosos que se han identificado en los Estados Unidos. Por otro lado el Movimiento de Restauración sigue manteniendo sus cuatro famosas "divisiones". La ironía que se ve aquí es que la mayoría no se percata de esta triste situación aunque continuamos criticando las divisiones del denominacionalismo.

Hay quienes han anhelado siempre tener una iglesia que sea de la Biblia - hay quienes siguen anhelando esa realidad hoy. Vamos a considerar a algunos de aquellos que nos precedieron a "nosotros" en la búsqueda de una fe primitiva.

En el siglo XIII, en Francia, uno se encuentra a Pedro Waldo, quien predicaba lo que es quizá la base de lo que creemos hoy. Waldo creía que si una cosa no es originada en las Escrituras, debe ser rechazada. La fe viene por medio de las Escrituras (Romanos 10.17). Por las Escrituras es que la iglesia es dirigida (Hechos 20.28). Y es por las Escrituras que la fe en las cosas que han de venir se hace más viva en el corazón del creyente (Apocalipsis 1.7ss). Más tarde, como 400 años, Martín Lutero hizo famoso este concepto cuando él acuñó la frase sola scriptura, es decir ¡las Escrituras solamente!

En el siglo XIV, Italia se encontró con un hombre llamado Marcelo - un pensador católico romano independiente. Este hombre de alma valiente predicaba que la Biblia era la única autoridad de la iglesia. Declaró además que Pedro jamás estuvo en Roma. Si usted predica, ¿tendría Ud. el mismo valor que este varón tuvo?

William de Ockam y John Wycliff protestaron ambos contra la apostasía de Roma. Abogaban por que cada hombre tuviera el derecho de leer la Biblia. Wycliff tradujo por primera vez la Biblia al inglés usando el texto de Jerónimo, diciendo que su deseo era que "cada labriego la pudiera leer en su propio idioma".

En el siglo XV aparece en Italia un atrevido predicador que se llamaba Savanarola. La influencia de este hombre justo fue mayor que la que él pudo anticipar, porque el 17 de mayo de 1492 fue ahorcado. ¿Cuál era su crimen? Era "culpable" de predicar la naturaleza y la identidad de la iglesia primitiva, y también la pureza de la vida y la doctrina.

Amable lector, cuando consideramos personajes como él, me doy cuenta de lo poco que hemos hecho por la Restauración.

Ahora quiero presentarles a John Huss, un bohemio discípulo de John Wycliff. Huss creía y predicaba que Jesús es la Cabeza de la iglesia, y no el papa de Roma. Creía que la palabra de Dios era la única autoridad en asuntos de doctrina. Sin embargo el Concilio de Constanza lo procesó y lo quemó vivo en la hoguera. Su mujer, cuyo único crimen era ser la "esposa" de Huss fue solamente ahogada como un acto de "consistencia humana". No hay que maravillarse de la gente que no quiere tener nada que ver con lo que ellos llamarían "la religión organizada" - ¿pero no ve usted que hay un modelo así de semejante desde la antigüedad?

Estos grandes hombres erraban en puntos diferentes, sin embargo todos ellos podían ver con toda claridad cada hilo tejido del tapete de la restauración. ¡Todos lo vieron y por eso mantuvieron su posición! Los admiro a ellos mucho más que a nuestros "activistas" de hoy.

En el mismo siglo encontramos a John Wessel, quien puede ser el primero de la generación de los verdaderos reformadores que surgieron en el siglo XVI. Personajes como Wessel, Lutero, Melanchton, Ferrel, Swinglio, Calvino y Knox, eran hombres a quienes había llegado su hora. Es cierto que sus esfuerzos condujeron al presente sectarismo denominacional; sin embargo de esa era reformista surgieron ciertos principios que hoy apreciamos mucho. Tenemos como ejemplos las siguientes:

Inspiración verbal y plenaria. Hoy hay quienes están poniendo en tela de juicio la inerrancia de las Escrituras; pero ellos (y nosotros) deben recordar que este ha sido un problema teológico desde hace tiempo.

La autoridad de las Escrituras. Por muchos años el punto de vista católico romano ha sido que "cualquier cosa no prohibida por la Escritura es permisible". Desde luego la aplicación de este principio es muy amplio, dejando lugar para innumerables aberraciones y dogmas de origen papal. El punto de vista reformista fue: "Cualquier cosa que no es mandada es prohibida". Por supuesto que esta declaración se torna muy limitada, ya que eliminaría hacer muchas cosas como reunirse en capillas, etc. Pero lo importante aquí es que hay gente devota que trata de encontrar la verdad de Dios de acuerdo a lo que alcanzan a entender.

La toda suficiencia de la Palabra. La sola scriptura debió haber eliminado credos, manuales, catecismos, etc., ¡pero éste fue el caso cuando proliferaron las diferentes interpretaciones de la Palabra!

El sacerdocio universal de los creyentes. ¿Qué podemos decir en cuanto al descubrimiento de esta hermosa perla? En realidad nunca llegaremos a apreciar a estos reformadores (no necesariamente "restauradores" que vinieron antes de Campbell) por lo que hicieron en cuanto a establecer este concepto tan importante para la iglesia.

El derecho del juicio privado. Hombres han muerto por sostener esta posición. Es libertad sujeta a responsabilidad. Bajo este concepto nos liberamos de los grilletes del papado y de los credos humanos para presentarnos delante de Dios como gente seria y consciente del estudio de su Palabra. Nunca hay que olvidar a los hermanos de Hechos 17.11 que hicieron uso de este derecho. Generalmente dependemos de un predicador para formular lo que creemos. Cuando esto ocurre, la gente va de vuelta a la Edad Media. ¡No! ¡más bien pensemos, leamos y estudiemos! El uso correcto de este principio nos mantendrá alejados del sectarismo.

En el siglo XVII ocurrieron cuatro cosas significativas en Europa que dieron lugar al surgimiento del reconocido carácter y naturaleza del Movimiento de Restauración como lo conocemos ahora.

1. Cerca del año 1680 comenzó un movimiento independiente en la Europa occidental cuyo propósito fue separar la iglesia del Estado.

2. Hombres como William Chillingworth, quienes predicaban que "sólo la Biblia era el libro del protestantismo", lograron atraer la atención, el interés y la lealtad de los creyentes.

3. En Alemania Ruperto Meldinio, acuñó la frase: "En las cosas esenciales, unidad; en las no esenciales, libertad; y en todas las cosas, caridad". Más tarde los Campbells usaron ampliamente esta expresión, pero ciertamente no era original de ellos. (Nota: En las palabras de los Campbells y otros del Movimiento de Restauración, "En asuntos de fe, unidad; en asuntos de opinión, libertad; y en todas las cosas, caridad".) Aunque siempre he conocido el axioma meldiniano nunca he estado completamente satisfecho con el mismo, porque en él surge ya la semilla de "mi hermenéutica contra tu hermenéutica". ¿Quién de nosotros va a determinar qué es lo esencial y qué es lo no esencial? ¿Quién de nosotros tiene la licencia para determinar los parámetros de lo que es la unidad y la libertad? En realidad hay mucho más peso de responsabilidad en ese lema que lo que comúnmente pensamos.

4. John Locke, a quien Alexander Campbell se refirió como el "gran filósofo cristiano", escribió acerca de la posibilidad de ser cristiano sin formar parte de una denominación. En su ensayo sobre el entendimiento humano Locke enseñó que la fe viene por el testimonio - no por un milagro o el misticismo. ¿Le suena a usted familiar esto?

En el siglo XVIII vemos principios de fe que son enseñados tan claramente que era obvio que la iglesia estaba a punto de ser restaurada según la palabra de Dios. Cada vez que la palabra de Dios es enseñada en su forma sencilla y pura, el Espíritu Santo puede y debe trabajar en los corazones de los hombres.

En 1728 en Tealing, Escocia, John Glass enseñaba la separación de la iglesia y el Estado como John Smythe lo había expresado antes que él. Sin embargo John Glass fue más allá y enseñaba la verdad acerca de los siguientes temas:

a. La Cena del Señor.

b. El Nuevo Testamento como el único guía para los creyentes en asuntos de fe.

c. El concepto de "cristianismo solamente".

d. El hecho que el Día del Señor no es un "sábado cristiano".

e. La fe por medio del testimonio (Romanos 10),

f. También predicó: "Vamos a reproducir la iglesia del Nuevo Testamento".

Es importante que nos demos cuenta que fue por esta influencia de buscar fielmente la verdad que encontramos a los Campbells y otros liberándose de sus ropas apretadas. ¿Se ha puesto a pensar usted qué hubiera ocurrido si el Movimiento de Restauración hubiera surgido del ambiente crítico de Alemania en vez de su "cuna" en Escocia? La Restauración no fue algo que sucedió al azar; tampoco está ya terminada. La mano de Dios ha estado en todo esto desde el principio, y él todavía interviene para proteger a su pueblo, para disciplinar a los suyos y para animar a su iglesia.

Aquellos de nosotros que profesamos ser "cristianos solamente" hemos hecho muy poco. Nos hemos estancado después de los grandes cambios sociales y desafíos teológicos que se presentaron en el siglo XIX y principios del siglo XX. Nuestro barco ya no navega más. Si un gran movimiento basado en la unidad se fragmenta en cuatro secciones en sólo 184 años de existencia "oficial", va en vías del fracaso. ¡Hay una división cada 46 años! Esto no es lo que queremos - y todos lo sabemos.

- Allan Cloyd

La Voz Eterna, Noviembre-Diciembre 1993

(Vía Gospel Advocate)

 

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(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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