JOVEN, ¿TE SIENTES TAN MAL QUE QUIERES SUICIDARTE?
  

Cada año hay jóvenes de nuestra comunidad que cometen suicidio. Hemos tenido la esperanza que eso termine, pero no ha sido así. En los Estados Unidos de Norteamérica cada 90 minutos se suicida un adolescente. Uno de ellos fue un hijo de 15 años de mi primo. Un estudiante con excelentes calificaciones, sobresaliente en los deportes y asistía con sus padres cada domingo a las reuniones de la iglesia. Un día los padres, al llegar a la casa, lo encontraron muerto. Se había quitado la vida, dejando una nota al lado de su cuerpo. Sus padres fueron afectados grandemente, y hasta hoy no se han podido recuperar.

Frecuentemente leemos en los periódicos de otros adolescentes que también se suicidan. En los países latinoamericanos hay una gran preocupación por el aumento del suicidio de adolescentes. Este es un problema terrible que se está extendiendo por todo el mundo. ¡No te hagas tú parte del problema! Este mensaje es para ti, si piensas quitarte la vida.

Como joven adolescente, todavía no has visto mucho de la vida. Si hay problemas y conflictos en tu familia, pronto tú vivirás por tu propia cuenta y comprenderás que cosas son más importantes que otras.

Lo que tú no sabes es que 15 minutos después de decidir quitarte la vida, todo puede cambiar. Puedes sentirte mejor dos horas más tarde, o dos días después.

No sabes que puedes ser más fuerte de lo que tú piensas. Puedes encontrar otra novia (o novio si eres mujer); puedes tolerar la vergüenza más de lo que crees. Reprobar en los estudios o tener dificultades con la policía son problemas difíciles, pero tienen solución. No intentes suicidarte por problemas que ocurrieron hace años. El suicidio no tiene nada de heroísmo ni romanticismo. El suicidio sería un dolor y confusión terrible para tu familia, lo cual nunca podrías entender sino hasta que tuvieras tus propios hijos.

Lo que tú no sabes es que el suicidio es odioso y tormentoso. Si tú te quieres suicidar es porque estás furioso con alguien. Puedes estar furioso sin necesitad de quitarte la vida.

Lo que tampoco sabes es que el suicidio es para siempre, y que nadie - ni tus padres ni el doctor - pueden devolverte la vida. No vas a estar presente para presenciar tu funeral. Si te suicidas para castigar a alguien, no podrás estar presente para contemplar su sufrimiento.

¡RECUERDA, YA NO PODRAS REGRESAR!

Así que medita: Ora a Dios (1 Pedro 5.7; Filipenses 4.6; 1 Corintios 10.13). Visita a un ministro predicador. Consulta a un médico consejero. Platica con tus padres o con un amigo íntimo como te sientes y que es lo que te agobia. Libérate de una vez de la idea del suicidio. Dios dijo; "No matarás", y eso aplica a ti mismo.

- Ampliado y adaptado de una carta de Tom Heisler

"Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros" (1 Pedro 5.7),

"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias" (Filipenses 4.6).

"Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará" (Salmos 55.22).

"No os sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar" (1 Corintios 10.13).
Índice de Estudios

(Pasajes bíblicos tomados de la Biblia Reina-Valera Revisada ©1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Copyright renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.)

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